Microsporum canis:

Como el resto de los miembros del género Microsporum, se caracteriza por su preferencia hacia el cabello, aunque, raramente, también produce patologías en las uñas.

Morfología macroscópica:

Colonias de crecimiento rápido (5-7 días) y pleomórficas, generalmente planas, con micelio algodonoso, granuloso o pulverulento, de color blanco o crema que se vuelve marrón-amarillento con el paso de los días, con bordes desflecados o estrellados. Reverso de color blanquecino que cambia a amarillo-naranja intenso.

Morfología microscópica:

Hifas en raqueta, pectinadas (en forma de rastrillo) y con cuerpos nodulares. Grandes y abundantes macroconidios con paredes gruesas y con espículas, tabicadas, con entre 6-15 células internas, fusiforme, con extremo puntiagudo, curvado o en gancho. Microconidias, generalmente escasos, en forma de pera. En cultivos viejos y en formas disgónicas aparecen clamidosporas.

Fotografía (macro y microscópica): Daniel Val