Hongos dermatofitos

Son un conjunto de microorganismos que, evolutivamente, se han especializado en la utilización de la queratina como sustrato nutritivo-energético y disponen del sistema enzimático adecuado para la metabolización de la queratina presente en los seres vivos o bien la que estos depositan en el suelo.

En general, desde un punto de vista práctico, se entiende como tal cualquier hongo capaz de producir enfermedades (infecciones superficiales) en la piel y órganos anexos (tiñas o dermatofitosis). Y, aunque en general, esta deficinición parece implicar un marcado carácter parasitario hacia los tejidos queratinizados, no se debe olvidar que hay otros hongos no incluidos en esta denominación, como los queratinofílicos de los géneros Alternaria, Aspergillus, Acremonium, Cladosporium, Penicillium y Scopulariopsis, que también pueden causar infecciones en la piel y órganos anexos.

La clasificación más precisa fue establecida por Emmons en 1934 (basándose en aspectos microscópicos del crecimietno de estos hongos en medios de cultivo) y los agrupa en tres géneros anamórficos (asexuales): Microsporum, Trichophyton y Epidermophyton. Los teleomorfos de los dermatofitos se clasifican en un género, Arthroderma.

Esta clasificación sigue aceptándose en la actualidad, aunque en 1984, Matsumoto y Ajello llegan a citar hasta 40 especies diferentes de hongos dermatofitos.

Así pues, cuando hablamos de hongos dermatofitos estamos refiriéndonos a un grupo determinado de hongos con unas características morfológicas, macro y microscópicas, fisiológicas y antigénicas comunes, en los que se incluyen los tres géneros anamórficos citados por Emmon. De cualquier forma, esta denominación, es de un gran interés desde un criterio clínico, aunque desde el punto de vista sistemático y taxonómico no tiene ningún valor real.

Georg y Ajello, desde un punto de vista ecológico (origen de la queratina que utilizan) definen tres grupos de hongos dermatofitos: de tipo geofílico, zoofílico y antropofílico. Profundizando en este enfoque habría que distinguir hongos dermatofitos saprotróficos y paratróficos. En el primer grupo se incluirían los dermatofitos geofílicos y se dividiría en tres grupos que serían: hongos no patógenos, hongos ocasionalmente patógenos y hongos frecuentemente patógenos.

Evolutivamente, los dermatofitos geofílicos se situarían, según …, en el origen de una relación filogenética de la que surgirían el resto de dermatofitos en función del mayor grado de especialización y, por lo tanto, de desarrollo evolutivo. Así, la apariciñ-on del grupo zoofílico representaría un avance evolutivo en cuanto a su mayor selectividad por la fuente de queratina en animales homeotermos, lo que no se da en los del grupo geofílico.

Desde esta perspectiva podemos hablar de tres grupos bien diferenciados en los hongos dermatofitos: los caracterizados por una débil especialización, por una fuerte especialización por la queratina y los que infectan al hombre.

En este último caso, especialización máxima por la explotación de la queratina de origen humano, tendríamos a los hongos dermatofitos antropofílicos que, por su alto interés clínico, hemos denominado como "hongos dermatofitos", pero que, como ya hemos visto, no son más que un grupo dentro de los dermatofitos zoofílicos.

Resaltar una vez más que, a pesar de esta restricción referida al espectro de huéspedes posibles, hay hongos dermatofitos no antropofílicos capaces de infectar tejidos queratinizados del hombre a partir de animales infectados (T. Mentagrophytes, M. Canis).

En realidad, la dexconesión de estos grupos con su soporte vital habitual, el suelo, y su nueva dependencia hacia el huésped humano, les lleva a ver limitado su ámbito de supervivencia, lo que junto a su sensibilidad a determinadas condiciones fisicoquímicas y biológicas, hace que su actual reservorio casi exclusivo es el hombre. Desde el punto de vista antropocéntrico, este sería pues el grupo con un mayor grado de desarrollo evolutivo. Esto explicaría también la pérdida de su capacidad para desarrollar estructuras sexuales o, dicho tal vez de mejor manera, la imposibilidad técnica de obtenerlas en los medios de cultivo actualmente disponibles.

Los dermatofitos antropofílicos causan micosis sólo en el hombre, entre ello scitamos los más habituales: Microsporum audouinii, Trichophyton rubrum, Trichophyton schoenleinii, Trichophyton mentagrophytes var. interdigitale, Trichophyton tonsurans, Trichophyton violaceum, Epidermophyton floccosum, etc.

Entre los dermotofitos zoófilos, que originan micosis en los animales, y a partir de los cuales se infecta el hombre, se puede citar a Microsporum canis, Trichophyton mentagrophytes var. mentagrophytes, Trichophyton verrucosum, Trichophyton equinum, Microsporum gallinae, etc.

Por último, los geófilos, especies que se encuentran en el suelo como saprófitos, nutriéndose de la queratina existente en él (pelos, escamas, plumas) y con quienes tanto el hombre como los animales se infectan directamente: Microsporum gypseum, Microsporum fulvum, Microsporum nanum, Microsporum cookei.

La localización y aspecto de la lesión nos orientará sobre la posible implicación de un determinado dermatofito. Así, las especies pertenecientes al género Microsporum afectan al pelo y la piel, E. floccosum invade la piel y las uñas y Trichophyton infecta tanto el pelo como la piel y las uñas.

Referencias:

Hongos dermatofitos: aspectos biológicos
Dr. A.J. CARRILLO-MUÑOZ, Dra. C. TUR TUR
en: http://www.actualidaddermatol.com/art41095.pdf

Microsporum canis: CARACTERÍSTICAS Y DIAGNÓSTICO
Ana Lloret Caballería, Consuelo Segarra Martínez y Montserrat Bosque Vall
En: http://www.seimc.org/control/revi_Mico/dermatof.htm