Clasificación de los virus

Bases de la clasificación

La clasificación de los virus ha sido y sigue siendo un punto extremadamente confuso y sometido a constante revisión. No hay que olvidar que para su identificación y nomenclatura no son válidos los criterios utilizados con los organismos de estructura celular eucariótica, ni siquiera los seguidos en el caso de las bacterias. En virología no hay unanimidad acerca del concepto de especie, ya que los criterios a seguir para definirla pueden variar de una familia de virus a otra.

Los conceptos de familia y género se utilizan ya en el I informe del Comité internacional de Taxonomía de Virus de 1971, pero, muy a menudo, la insuficiencia de datos disponibles para la creación de una familia obliga a la utilización provisional del concepto grupo para su agrupación.
En la actualidad, para la clasificación de los virus se valora:

La naturaleza (ARN/ADN) de su genoma: si el ácido nucleico es de tipo monocatenario o bicatenario, si se dispone en una sola molécula o fragmentado, su peso molecular, estrategia de replicación, lugar de la célula huésped en que la realiza y en donde se ensambla el ácido nucleico vírico con los componentes de la cápside (núcleo/citoplasma).
Tamaño y morfología: características de la cápside; número y disposición de los capsómeros (simetría cúbica/helicoidal); si la nucleocápside aparece desnuda o envuelta; si es envuelto, lugar de su adquisición y presencia o no de espículas; caso de existir éstas, su tipo y composición antigénica.
La presencia de enzimas específicas, en especial ARN y ADN polimerasas que intervienen en la replicación del genoma, y la neuraminidasa necesaria para la liberación de ciertas partículas virales (influenza) de las células en las cuales se formaron.
La sensibilidad o resistencia al éter y a otros solventes orgánicos.
Tamaño y forma del virión.
Características antigénicas (muy utilizadas para el establecimiento de tipos dentro de las especies).
Métodos naturales de transmisión.
Huésped, tejido y tropismos celulares.
Anatomopatología, incluyendo la formación de cuerpos de inclusión.
Sintomatología.

Algunos virus que contienen ADN: Parvovirus, Papovavirus, Adenovirus, Herpesvirus, Poxvirus, HepaADNvirus

Algunos virus que contienen ARN: Picornavirus, Calicivirus, Reovirus, Arbovirus, Togavirus, Flavivirus, Arenavirus, Coronavirus, Retrovirus, Bunyavirus, Ortomixovirus, Paramixovirus, Rabdovirus

Clasificación según la sintomatología

La clasificación más antigua de los virus está basada en las enfermedades que producen y este sistema ofrece algunas ventajas para el clínico. Sin embargo, no es satisfactorio para el biólogo, ya que el mismo virus puede aparecer en varios grupos, porque produce más de una enfermedad dependiendo del órgano que sea atacado.

Enfermedades generalizadas: Son aquéllas donde el virus se disemina en el cuerpo a través de la sangre afectando a múltiples órganos. Pueden ocurrir erupciones cutáneas.

Enfermedades que principalmente afectan órganos específicos: El virus puede llegar al órgano por medio de la sangre, siguiendo los nervios periféricos u otras vías.

Clasificación por sus propiedades biológicas, químicas y físicas

Se puede separar claramente a los virus en grupos principales llamados familias, en base al tipo de genoma de ácido nucleico y al tamaño, forma, subestructura y modo de replicación de la partícula viral. Dentro de cada familia las subdivisiones, que se llaman géneros, suelen basarse en diferencias fisicoquímicas o serológicas.

Los viroides

Son pequeños agentes infecciosos que causan enfermedades a plantas, pero no se ajustan a la definición de los virus clásicos. Son moléculas de ácido nucleico (PM 70.000 a 120.000) sin una cubierta proteínica. Tienen moléculas de ARN circular de tira sencilla, unidos en forma covalente que contienen aproximadamente 360 nucleótidos y constan de una estructura de pares de bases que semejan un bastón con propiedades únicas. Se ordenan en 26 segmentos de doble tira separados por 25 regiones de bases no apareadas incorporadas en asas inteARNs de tira sencilla; hay un asa en cada extremo de la molécula en forma de bastón.

Estas características dan a la molécula del ARN viroide propiedades estructurales, termodinámicas y cinéticas muy similares al de aquéllos de molécula de ADN de doble tira del mismo peso molecular y contenido de guanina más citosina (G+C). Los viroides se replican por un mecanismo sumamente original en el cual las moléculas de ARN viroide infectantes son copiadas por la enzima del huésped que normalmente es responsable de la síntesis de los precursores nucleares para el ARNm. No se ha mostrado que el ARN viroide codifique algún producto proteínico; las enfermedades devastadoras de las plantas, inducidas por viroides, ocurren por un mecanismo desconocido. Hasta hoy se han identificado viroides en plantas; no se ha demostrado que existan en animales o en el hombre.


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