Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH)

El VIH es un retrovirus de la subfamilia Lentiviridae. Consta de una parte central con nucleocápside y una envoltura externa esférica con prolongaciones espiculadas. En la parte más interna del virus encontramos su genoma ARN al que están asociadas enzimas con actividad de transcripción inversa. El ácido nucleico viral y la transcriptasa inversa están rodeadas por una proteina llamada P24.

El ARN viral está compuesto de unos genes estructurales y de unos genes reguladores. Los más importantes son:

Estructurales: gen GAG (Proteínas internas como P7, P9, P17, P24), gen POL (Enzimas como P11, P13, P34, P51) y gen ENV (Glicoproteinas de envoltura como GP36, GP41, GP120, GP125).

Reguladores: gen TAT (P14), gen REV (P18), gen NEF (P27), gen VIF (P23), gen VPT (P17) y gen VPU (P16)

Los genes estructurales codifican proteinas del core, enzimas como transcriptasa inversa, proteasas y endonucleasas, codifican también proteinas de la envoltura vírica. La regulación de la replicación viral se ejerce por enzimas codificadas en el centro del genoma, estos genes son TAT, REV, VIF, etc. y actuan produciendo unas proteinas que ejercen su acción al unirse a receptores situados en las regiones laterales del genoma (LTR)

Células huésped:

El VIH puede infectar diferentes tipos de células. Inicialmente se comprobó que las células mononucleares de la sangre eran susceptibles de ser infectadas por este virus y se ha observado que puede introducirse en el interior de los linfocitos T, linfocitos B, macrófagos y promielocitos.
También se ha descrito que ADN, procedente de la transcripción de ARN viral, está integrado en el tejido cerebral y el virus ha podido aislarse de diversas regiones del SNC.

Se ha comprobado que el VIH puede infectar, oligodendritos, astrocitos, macrófagos del cerebro y células endoteliales de los capilares sanguíneos.
Recientemente se ha comprobado que puede infectar las células del epitelio intestinal, particularmente las células de las criptas y las cromafines.
También se ha podido demostrar en la piel la infección por VIH de las células de Langerhans.

El primer paso en la infección de la célula es la unión a un receptor específico situado en la membrana celular externa. En los linfocitos T4, principal blanco de la infección viral, existe un complejo proteico en su membrana externa denominado CD4 al cual se fija la proteina GP120 del virus.
Sin embargo no se ha encontrado este receptor en otras células sensibles a la infección por este virus por lo que deben existir otros mecanismos por los que el VIH penetra en la célula.

Una vez se ha producido la unión entre VIH y la célula, se fusionan las cubiertas externas del virus con la membrana celular, y el ARN viral se libera dentro de la célula junto con las enzimas y proteinas del core. En el citoplasma de la célula infectada, el ARN viral se transcribe en ADN de doble cadena mediante la acción de la transcriptasa inversa.

Después, el ADN es transportado al núcleo, donde por acción de endonucleasa e integrasa adopta forma circular y se integra dentro del cromosoma de la célula; allí puede permanecer en estado latente eludiendo el sistema de defensa inmunológico del huésped.

El ADN integrado puede transmitirse verticalmente a nuevas células (este mecanismo está descrito en otros retrovirus). La extensión de la infección se realiza por vía horizontal al sintetizarse nuevos virus dentro de la célula infectada y transferirse directamente a otras células.

El ADN proviral integrado se activa y comienza la producción de ARN viral y proteinas. Los nuevos virus se forman al ensamblarse el ácido nucleico y las proteinas estructurales y pueden salir al espacio extracelular e infectar otras células.

El virus también puede infectar nuevas células si se fusionan sus receptores específicos CD4 a las proteinas GP120 presentes en la membrana externa de células infectadas.