Qué es una Infección?

Infección: Implantación y desarrollo de seres vivos patógenos en un organismo, acción morbosa de los mismos y reacción orgánica consecutiva. Cuando un vertebrado se infecta con un microbio patógeno, su organismo desarrolla rápidamente un sistema interno de defensa (respuesta inmune específica) que se caracteriza fundamentalmente por dos aspectos:

contribuye a la recuperación de la enfermedad
produce una protección ante una posterior reinfección

El estudio de esta "respuesta inmune" ha dado origen a un nuevo campo de la ciencia: la Inmunología, que estudia el proceso mediante el cual las sustancias extrañas que se introducen en un organismo (Antígenos) provocan la aparición de células específicas y de proteínas circulantes (Anticuerpos) con una gran afinidad por dichos antígenos. Estudia asi mismo las propiedades, interacciones y funciones de estas células y proteínas.

La noción de inmunidad comprende todos los factores que afectan a la resistencia del organismo frente a la enfermedad infecciosa, incluyendo factores inespecíficos (es decir, que no requieren un estímulo por parte de los antígenos), tales como las enzimas que atacan a los parásitos y las células "fagocitarias" especializadas en captarlos.

Sin embargo, la ciencia de la Inmunología es, en un sentido más estricto, aquella que estudia los aspectos específicos de la inmunidad. No se debe perder de vista, a pesar de todo, que la inmunología llega a zonas distintas de las enfermedades infecciosas. Una respuesta inmune similar a la producida por los organismos microbianos puede originarse cuando penetran en los tejidos sustancia extrañas de origen no microbiano (polen, picaduras de insectos, medicamentos, tejidos trasplantados, etc).

Estrictamente hablando, la inmunología es una rama de la Fisiopatología. Sin embargo, la Inmunología se halla indisolublemente unida a la Microbiología. Las reacciones inmunes no sólo son de vital importancia en las interacciones huésped-parásito, sino que también los métodos inmunológicos son indispensables para la identificación y clasificación de ciertos microbios patógenos, así como para la identificación de los individuos dentro de una población dada que han sido infectados por un determinado organismo.

Criterios necesarios para distinguir un agente patógeno de un microbio saprofito (Postulados de Koch):

1- El organismo se halla, regularmente, en las lesiones de la enfermedad.
2- Puede aislarse en cultivo puro sobre medios artificiales.
3- La inoculación de este cultivo causa una enfermedad similar en los animales de experimentación.
4- El organismo puede aislarse de las lesiones aparecidas en estos animales.

A pesar de todo, ante estos postulados, habría que considerar dos problemas evidentes: algunos organismos no pueden crecer en medios artificiales y otros son patógenos sólo para el hombre.

Infecciones nosocomiales

Las infecciones nosocomiales son aquellas que se adquieren dentro del hospital. Por supuesto, pueden manifestarse cierto tiempo después de que el paciente ha sido dado de alta del hospital y depende del período de incubación de la infección en cuestión. Puede ser difícil distinguir entre una infección adquirida en la comunidad y una infección nosocomial ya que los períodos de incubación de muchas infecciones son variables o desconocidos. La identificación por el laboratorio de un número infrecuente de aislamientos de un patógeno poco común, de varias cepas del mismo microorganismo con características de sensibilidad antimicrobiana no usuales o con una caracterísáca bioquímica especial (p. ej., Proteus lactosa positivo), de una concentración de aislamientos de un tipo dado en una unidad de terapia intensiva o en otra área aislada dentro del hospital, sugiere la probabilidad de un brote epidémico intrahospitalario.

La incidencia varía según el tipo de hospital; los grandes hospitales de referencia tienen mayores índices de infección nosocomial que los hospitales comunitarios pequeños.

La diferencia en el riesgo de infección está probablemente relacionada con diversos factores, severidad de la enfermedad que ocasiona la hospitalización, frecuencia de procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasivos y variación en la efectívidad de los programas para control de infecciones. Dentro de los hospitales, los servicios quirúrgicos y de pediatría tienen los mayores índices de infección.

La posibilidad de que un paciente dado adquiera una infección nosocomial depende de tres factores principales:

1) susceptibilidad del paciente a la infección
2) virulencia del microorganismo infectante
3) naturaleza de la exposición del paciente al organismo infectante.

En general, por supuesto, las personas hospitalizadas tienen una mayor susceptibilidad a las infecciones y aún no es posible inmunizar a los pacientes contra las infecciones nosocomiales. Los corticosteroides, los quimioterápicos anticancerosos y los agentes antimicrobianos contribuyen a la posibilidad de las infecciones hospitalarias pero de todos modos son agentes importantes, generalmente mucho más beneficiosos que nocivos. La forma más importante de transmisión de las infecciones nosocomiales es por contacto, usualmente directo pero en ocasiones indirecto, como en el caso de la diseminación de una infección por medio de las secreciones. Los pacientes infectados son la principal fuente de micmorganismos aunque los portadores asintómaticos también pueden transmitir la infección. El lavado de las manos del personal antes y después del contacto con cada paciente es el medío más importante para prevenir la transmisión por contacto directo de las infecciones nosocomiales. También es ímportante el aislamiento adecuado de los pacientes infectados. La segunda forma más común de diseminación de las enfermedades hospitalarias es mediante vehículos contamìnados o también por las llamadas fuentes comunes de infección. En éstas se incluyen alimentos, agua, medicaciones o dispositivos médicos.