1.6. Desde el papiro de Ebers a la edad adulta de la Parasitología

El tamaño de algunos parásitos permitió su descubrimiento con mucha antelación al de otros agentes causantes de infección humana. Ya en el papiro de Ebers (1600 a.C.) aparece lo que probablemente es una Taenia saginata para la que se prescribe como tratamiento las infusiones de corteza de granado y la esquistosomiasis se menciona en diversos tratados del antiguo Egipto. En la cultura griega, el propio Hipócrates diagnostica la malaria en el Asia Menor y diferencia sus diversas fases. Se conocían los cestodos y se describió una técnica para la extirpación del quiste hidatídico.

Marco Terencio Varrón (entre el 116 y el año 27 antes de Cristo) implicó a los insectos como vectores y causantes de diversas enfermedades. Durante la era cristiana, Avicena describe los síntomas causados por distintos gusanos y enumera remedios frente a los mismos (981-1037).

Entre los siglos XII y XVII la teoría de la generación espontánea, ya mencionada, sostiene que los parásitos se producen de las propias secreciones y excretas humanos y el conocimiento de la parasitología mejora escasamente. Tras la invención del microscopio por Leeuwenhoek, Redi publica en 1684 un libro de parasitología que incluye descripciones bastante precisas de Ascaris y otros gusanos.

Rudolphi, al final del siglo XVII, clasifica a los gusanos en cinco clases: Nematoidea, Acantocephala, Nematoda, Cestoda y Cystica. Lancisi, en 1717, publica sus estudios sobre los mosquitos y hace hipótesis sobre el papel de los mismos en las "fiebres intermitentes".

El gran desarrollo de la Parasitología, sin embargo tiene lugar a finales del siglo XVIII y durante el XIX con el conocimiento de nuevos parásitos, de sus ciclos evolutivos y de papel de muchos de ellos como vectores de enfermedades. Bilharz descubre en Egipto en 1850 un gusano que hoy conocemos como Schistosoma haematobium y establece la relación existente entre dicho organismo y los frecuentes trastornos urinarios de la población del país. En 1875 Lösch identifica a Entamoeba histolytica como el agente causal de una forma de disentería y posteriormente Manson en 1878 hace enormes progresos en el conocimiento de la filariasis. A esos nombres a final del siglo pasado se unen, entre otros, los de Laveran, Bruce y Ross.

La entrada de la Parasitología en el siglo XX es, por tanto, una entrada adulta y esta rama del saber se favorece con la microscopia electrónica, la inmunología, el tratamiento antimicrobiano y el diagnóstico por la imagen en los últimos años.