La raíz del "árbol"

Wolfram Zillig, biólogo molecular alemán, trabajaba con reacciones inmunológicas cruzadas. Sus investigaciones demostraron que las ARN polimerasas de los eucariotas estaban mucho más relacionadas, en número y estructura, con las de las Archaebacterias que con las de las Eubacterias. Esto parece sugerir cierta relación evolutiva entre Eucariotas y Archaebacterias, o sea, que sería posible que ambas procediesen de una misma rama.

La información relativa a las comparaciones de las moléculas 16rARN fue aumentando paulatinamente. Según Lazcano, todo apuntaba a que el ancestro común reunía una serie de características clave:

  1. un sistema de transcripción y traducción "moderno" que incluía ribosomas con proteínas, factores de transcripción y una ARN polimerasa ADN-dependiente oligomérica
  2. metabolismo energético dependiente de ATPasas asociadas a membranas
  3. biosíntesis de aminoácidos, nucleótidos y coenzimas
  4. genoma ADN

Esto parecía sugerir que el ancestro común era ya tan complejo como cualquier procariota contemporáneo y, por lo tanto, no era un progenote como planteaba Woese.

Y Walter Fitsch llamó cenancestro (del griego koiné = común) a este ancestro común.

Pero encontrar respuestas a las preguntas planteadas pasa necesariamente por encontrar un organismo que, no perteneciendo a ninguno de los tres linajes, permita situarlo como referencia externa de la que deducir la polaridad de estos procesos evolutivos. Pero todos los organismos actualmente conocidos pertenecen a algunos de los tres grupos, con lo cual nos quedamos sin la ansiada referencia externa.

En 1989, el americano Gogarten por un lado y el japonés Iwabe por otro, aportaron nuevos datos con sus investigaciones. Gogarten y su grupo trabajaban con dos subunidades hidrofílicas de las ATPasas (alfa y beta) e Iwabe y sus colaboradores estudiaban dos factores de elongación que participan en la síntesis de proteínas (EF-Tu y EF-G). Tanto las subunidades hidrofílicas como los factores de elongación son grupos de genes parálogos, o sea, procedentes de divergencias genéticas ocurridas antes de la evolución del cenancestro que dio lugar a los tres grupos primarios (Archaea, Bacteria y Eukarya), lo que los eleva a la categoría de referencia externa anterior a los tres grupos.

Y resultó que los árboles construidos a partir de los descubrimientos de ambos grupos de trabajo eran plenamente coincidentes y dejaban claro que las bacterias eran el grupo más antiguo de los tres linajes primarios, mientras que eucariotas y archaebacterias formaban una rama posterior filogenéticamente próxima.

Estas nuevas aportaciones venían a dar fuerza a las ideas que Zillig y otros investigadores habían propuesto años atrás.

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