duplicando a "Madre Naturaleza" ?
Está de moda entre los aficionados al mundo del acuario plantearse como objetivo final "duplicar la naturaleza", construir en su acuario un"ecosistema a imitación de la naturaleza".
Se diga como se diga, la verdad es que no hemos sido ni seremos, por ahora, capaces, de reproducir un ecosistema natural en un ambiente artificial por mucho empeño y dinero que pongamos en ello. No queda muy lejos aquel famoso proyecto Biosfera II que se llevó acabo en Arizona, y en el que se invirtieron cerca de 200 millones de dólares. Se pretendió crear un ecosistema artificial que reprodujese la tierra cerrado en una cápsula. Dentro, todo en miniatura, habría bosques, sabanas, océanos y desiertos). Se pretendía demostrar que con la tecnología actual se podría dar sustento al ser humano en forma independiente del ecosistema. El resultado fue que al término de 18 meses, después de padecer diversos problemas por falta de oxígeno, de psicosis colectiva, de conflictos por nutrición, el experimento abortó y se llegó a la conclusión de que 200 millones de dólares no son suficientes para, sin más, mantener vivas a ocho personas.
Y porqué los seres humanos no somos capaces de reproducir la Naturaleza con éxito?
La respuesta es muy simple: aun sabemos muy poco sobre Madre Naturaleza y los complejos procesos naturales que en ella ocurren.
Veamos un ejemplo sacado del campo de la Microbiología (que me resulta muy próximo por cuestión de trabajo y afición). Las bacterias son sin duda, por número y por peso, los organismos más numerosos de la tierra. Hemos llegado a identificar aproximadamente unas 7.000 especies, pero los Microbiólogos calculan que, a nuestro alrededor, cientos de miles e incluso millones de especies esperan ser descubiertas e identificadas. Ello se debe a que, en la Microbiología clásica, el sistema de trabajo encaminado a recuperar e identificar microorganismos, se basa fundamentalmente en la utilización de medios de cultivo, de los cuales hemos desarrollado miles diferentes. Pero los propios medios llevan en sí mismos el pecado: muchísimas bacterias simplemente no pueden crecer en ellos porque no cubren sus requisitos fisiológicos mínimos. Otras muchas no encuentran, en el laboratorio, el entorno adecuado para crecer (atmósfera, presión, temperatura ). De hecho, pensemos que las bacterias controlan la mayoría de los ciclos bio-geo-químicos que se dan en la Naturaleza y aun es hoy el momento en que empezamos a ser capaces de relacionar esos ciclos con microorganismos específicos. Y todo ello gracias, sobre todo, a las increibles técnicas de investigación que, derivadas de los espectaculares avances realizados en el campo de la Biología Molecular, han llegado en los últimnos años a manos de los investigadores en Ecología y Fisiología de los Microorganismos.
Obviamente, insisto, los intentos de reproducir un ecosistema natural (de "duplicar" a Madre Naturaleza), están por ahora condenados al fracaso por nuestra casi total falta de conocimientos básicos.
Conocimientos! Conocimientos! Más conocimientos!
También pensando en los limitados y relativamente pequeños confines de un acuario, es fácil encontrar razones por las que tampoco hemos conseguido grandes avances. En esta línea hay que considerar, en primer lugar, la abundancia antinatural de peces e invertebrados que suele darse en un acuario. En segundo lugar, habría que meditar seriamente sobre la compulsión incontrolada de la mayoría de los aficionados a eliminar contínuamente cadenas tróficas enteras (por ejemplo, las Algas, simplemente porque resultan "antiestéticas" para la mayoría de ellos). En tercer lugar, no conviene olvidar que las aportaciones de productos químicos (orgánicos e inorgánicos) hacia el acuario, son antinaturalmente elevadas.
Y no es por incordiar, pero siendo un poco estrictos con las definiciones, cualquier sistema que se base en aportaciones de energía artificiales (electricidad, por ejemplo), nunca podrá ser considerado "natural".
Volviendo a nuestro acuario, pensemos simplemente que sin la constante aportación de productos químicos (en forma de nutrientes por ejemplo), renovaciones de agua, sistemas de iluminación artificial y nuestra constante vigilancia, todo acabaría convertido en una vulgar sopa de pescado.
Hay, por esta razón, que tirar todo por la borda? En absoluto. Simplemente hay que ser realistas y saber hasta dónde se puede llegar en el intento. Y sobre todo, hay que usar las palabras correctas para definir las cosas, y nuestro tanque lleno de bichos "robados" al mar, es, sencillamente, un "ambiente artificial", nunca un "ecosistema natural". Estas frases no son equivalentes ni, por tanto, intercambiables. Otro tanto digo de los habitantes de nuestro sistema: son, sencillamente, "un grupo" de animales, nunca una "comunidad ecológica".
Llevo muchos años aprendiendo todo lo posible sobre estos asuntos, y sobre todo, intentando inculcar estas ideas a la gente que esté dispuesta a escucharme o a leerme. Con el paso del tiempo he llegado a una serie de conclusiones básicas que se pueden resumir de forma muy fácil. La meta que hemos de perseguir los amantes de los acuarios es, sencillamente (lo cual es mucho más complejo de lo que parece), intentar mantener un "hogar realista" para nuestros bichos, de tal forma que éstos puedan funcionar de la forma más parecida posible a como lo harían en su entorno natural. Hay que aceptar que nuestro acuario es un "ambiente artificial", lo cual no implica nada negativo y, además, permite al observador atento aprender contínuamente sobre los procesos internos y la dinámica conjunta de estos hábitats artificiales.
continuar
duplicando
a "Madre Naturaleza" ? en nuestro acuario ?
|
|
|||||
|
|
|||||