Biosíntesis de ARN (transcripción)

Cuando un gen es activo, se copia a una hebra de ácido ribonucleico, ARN, utilizando las mismas reglas de complementariedad que en la replicación del ADN. A este proceso se le llama transcripción. El ARN transcrito es el ARN mensajero, que dirige la síntesis de proteínas en los ribosomas con la ayuda de enzimas.

El proceso por el cual se sintetizan las moléculas de ARN es muy similar al de la replicación. Las moléculas de ARN son mucho más pequeñas que las de ADN y están formadas por una sola cadena, lo que significa que cuando se sintetiza una cadena de ARN, sólo se copia un fragmento de una cadena de ADN molde, es decir, una cromatida, a diferencia de lo que ocurre en la replicación, en la que se copia el cromosoma completo.

En los cromosomas (en el ADN) se encuentran los genes que corresponden a un determinado número de nucleótidos de la cadena de ADN. Cada gen contiene la información que indica la secuencia de aminoácidos que va a poseer una cadena polipeptídica. El ARN es una copia de una zona de ADN que corresponde a un único gen, o como máximo, a un grupo de genes. Si el ARN sintetizado corresponde a un único gen, se denomina "monogénico" o "monocistrónico", y si corresponde a varios genes, "poligénico" o "policictrónico".

Mediante el proceso de transcripción se sintetizan los tres tipos de ARN existente: ARNm, ARNt y ARNr, aunque varía la proporción de cada uno de ellos.

Para originarse una cadena de ARN se necesita: Una molécula de ADN, de la cual, un fragmento de una cadena sirve de molde para la transcripción de ARN; los cuatro ribonucleótidos precursores del ARN; enzimas que catalizan la unión de los distintos ribonucleótidos (tres tipos de ARN-polimerasas, entre otras).