Biología

La palabra biología se compone etimológicamente de 2 palabras de raíz griega:

Bios (=vida) + logos (=ciencia)

Significaría por lo tanto: ciencia de la vida.

Aunque el término "biología" apareció a principios del siglo XIX, el estudio de los seres vivos es muy anterior. La descripción de plantas y animales, así como los conocimientos de su anatomía y fisiología, se remonta a la antigua Grecia y surgió de manos de científicos como Hipócrates, Aristóteles, Galeno y Teofrasto.

El término fue introducido en Alemania en 1800 y y alcanzó popularidad de la mano del naturalista francés Jean Baptiste de Lamarck que preconizaba reunir en esta ciencia un número creciente de disciplinas que se relacionaban con el estudio de los seres vivos.

El impulso más importante para la unificación del concepto de biología se debe al zoólogo inglés Thomas Henry Huxley, que defendió la idea de que la separación convencional de zoología y botánica carecía de sentido, y que el estudio de todos los seres vivos debería constituir una disciplina única.

Este planteamiento era absolutamente correcto en aquel momento, pero el inmenso auge que las ciencias de la naturaleza han experimentado en los últimos años nos ha obligado a avanzar por otros derroteros y, como la mayoría de las ciencias modernas, la biología se ha convertido en un sumatorio de disciplinas concatenadas que, desde distintas ópticas, enfocan al fin común que es el estudio de los seres vivos en este planeta.

La especialización, una vez más, acaba siendo un requisito indispensable para que podamos abarcar y organizar coherentemente los amplios y variados conocimientos que tenemos en nuestras manos y la biología no es ninguna excepción a esta idea. Hoy, sin ninguna duda, más que de biología "pura", es necesario hablar de sus distintas especialidades: biología animal (zoología), biología vegetal (botánica), biología molecular, biología celular, biología de los ecosistemas (ecología), biología de los microorganismos (microbiología), etc.

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