Cultivo y aislamiento de microorganismos marinos - 2

Un medio de cultivo es un preparado artificial formado por un sustrato adecuado para el desarrollo de los microorganismos. Ha de incorporar por lo tanto todas las sustancias que dichos microorganismos necesiten para su correcto desarrollo (carbono, nitrógeno, fósforo, sodio, etc). Además de la composición del medio hay que tener en cuenta otros factores de los que depende el crecimiento de los microorganismos: aporte de los nutrientes necesarios, adecuada presencia o ausencia de oxígeno, humedad, pH, temperatura, etc

Medios de cultivo según su composición:

Definidos: se conoce exactamente la identidad de las sustancias que los componen
Indefinidos: formados por sustancias complejas cuya presencia es difícil cuantificar con precisión.

Medios de cultivo según su estado físico:

Líquidos

Sólidos

Semisólidos

Medios de cultivo según su aplicación:

Especiales: enfocados al cultivo de especies concretas

Generales: adecuados para el cultivo de la mayoría de los microorganismos que no necesiten requerimientos especiales
Enriquecidos: se añaden nutrientes muy ricos para facilitar el crecimiento de microorganismos defíciles de cultivar
Selectivos: incluyen en su composición sustancias que inhiben el crecimiento de ciertos microorganismos lo que permite el mejor aislamiento de especies deteminadas

Los microorganismos marinos presentan unas exigencias de cultivo especiales. Así las bacterias oligotrofas se inhiben en presencia de altas concentraciones de nutrientes orgánicos. La luz y la escasez de nutrientes facilitan el crecimiento de fototrofas y quimiolitotrofas.

Medios "clásicos" para microbiología marina:

Agua de mar artificial
Solución salina
Agar 2216 de Zobell
Agar 2212E de Zobell
Agar Simidu
Agar de Woods Hole
Caldo de lactosa marino
Medio especial para halófilas moderadas
Medios especiales para microalgas, protozoos u hongos marinos

Suelen utilizarse también medios de cultivo convencionales: ágar sangre, sabouraud, Mac Conkey, etc

Como ya hemos dicho, las muestras han de permanecer refrigeradas hasta el momento de su inoculación, conviene concentrarlas si se sospecha una baja presencia de microorganismos, la temperatura óptima de incubación para la mayoría de las bacterias mesófilas es de 25-30ºC, pero muchas prefieren temperaturas entre 12-20ºC, las bacterias psicrófilas requieren temperaturas de incubación más bajas.