Características químicas del medio marino
El agua de mar lleva en suspensión una gran cantidad
de sólidos y gases, pudiendo admitir en general que todos los elementos
químicos presentes en la tierra aparecen en el agua de mar. La proporción
de cada uno de estos elementos disueltos es diferente, variando también
sus porcentajes en función de la zona de mar de que se trate en cada
momento. El estudio de estos porcentajes es muy dificultoso, por eso normalmente
se dan datos medios.
Algunos elementos son difíciles de cuantificar
porque aparecen en pocentajes muy bajos (para obtener 1 gr. de Ra se necesitaría
tratar 5 millones de cc de agua), otros porque requieren técnicas analíticas
muy finas, etc. Pero su presencia es observable en la composición de
los propios animales marinos (el Cu, muy escaso, es fundamental para la formación
de Hemocianina en Moluscos y otros Crustáceos).
Las variaciones se ven también influidas por los elementos de mezcla y transporte, sobre todo a nivel superficial, de olas, mareas y corrientes.
A pesar de la gran complejidad observada en la composición
química del agua de mar, en lo que se refiere a sus principales componentes,
existe siempre, y en todos los mares, una gran constancia en las proporciones
relativas de cada uno de ellos.
Salinidad
En base a esta uniforme proporción de los diversos
componentes del agua de mar, se acepta que la determinación de cualquiera
de ellos, mejor del más abundante, sirve como indicador del total de
los elementos disueltos. Conociendo la dependencia que existe entre determinadas
propiedades físicas del agua marina y su composición química,
la determinación de este componente sirve también para la determinación
indirecta de dichas propiedades físicas.
La salinidad es el más interesante de los factores
químicos y se define como la concentración de sólidos disueltos
por Kgr de agua de mar. Los componentes fundamentales de estos sólidos
son los aniones (cloruros, fosfatos ...) y los cationes (Na, Mg ...).
La relación entre aniones y cationes va a condicionar
el pH del agua del mar, que oscila entre 8 y 8'3 y es por tanto ligeramente
alcalino (esto le confiere una gran capacidad amortiguadora que tiene profundo
interés biológico ya que muchos animales marinos carecen de estructuras
aislantes del medio y por tanto, ligeras variaciones en el pH del medio afectan
seriamente a su pH interno, pudiendo incluso causarles la muerte).
La salinidad está muy relacionada con la densidad
y ésta es de gran importancia para los seres vivos ya que afecta a dos
procesos fundamentales: el movimiento y la alimentación.
La salinidad está también relacionada con la clorinidad, de tal manera que conociendo los tantos por mil existe una relación en la cantidad de las distintas sales.
Distribución de la salinidad en los mares
La salinidad de los distintos mares es diferente y oscila
entre 33 y 37%. , incluso hay variaciones en una misma zona debido a factores
climáticos, topográficos, aportes fluviales, etc. Por citar algunos
ejemplos extremos: la salinidad del Mediterráneo es de un 38%, la del
mar Rojo y la del mar Negro es de un 40%. En el Báltico y en la desembocaduras
de los grandes ríos, debido al alto aporte de agua dulce, la salinidad
es casi nula.
La temperatura está relacionada con la salinidad por los efectos que produce la evaporación. Ambas están relacionadas a su vez con la densidad. Por lo tanto, cambios estacionales en las temperaturas significan cambios en la salinidad; este proceso sucede fundamentalmente en las capas superficiales y las isohalinas pueden experimentar desplazamientos estacionales que en mares abiertos suelen ser de N a S y viceversa; en zonas próximas a la costa estas variaciones pueden producirse en cualquier sentido.
Otras sustancias disueltas
En el medio marino aparecen una serie de sustancias orgánicas e inorgánicas disueltas que proceden fundamentalmente de la descomposición de los desechos eliminados por los seres vivos marinos y de los restos de los que mueren. Pero de entre todos estos compuestos sólidos disueltos en el agua de mar, hay algunos que son imprescindibles para la síntesis de materia orgánica, y de ellos depende por lo tanto la vida en aguas marinas. Se les conoce con el nombre genérico de sales nutritivas.
Estas sales son fundamentales, entre otras razones, porque forman parte de muchas estructuras de los seres vivos y porque son indispensables en la nutrición de muchos de ellos. Las más necesarios son, en primer lugar, los fosfatos y los nitratos, de los que depende totalmente el fitoplancton para poder realizar los procesos de fotosíntesis.
Son importantes también los compuesto del carbono (Carbonatos/Bicarbonatos) y los silicatos, ya que muchas de las especies que componen el plancton tienen esqueletos silíceos (diatomeas, flagelados, radiolarios).
Hierro, Cobre y Arsénico, por ejemplo, serían otros elementos, que aunque de menor importancia, son imprescindibles para animales y plantas. Aparecen casi siempre en cantidades muy reducidas y se llaman, por eso mismo, oligoelementos.
Así: el Hierro (Fe) es indispensable por cuanto una buena parte de la vida vegetal depende de su adecuada concentración en el mar. El término medio es de unos 2 micro-gr/litro. El Cobre (Cu) es necesario para la Hemocianina de los moluscos y en ciertas fases de desarrollo larvario. Su concentración varía de 1 a 10 micro-gr/litro. El Arsenio (As) es importante para las plantas. Su concentración oscila entre 9 y 22 micro-gr/litro.
La carencia de estas sales puede provocar alteraciones fisiológicas graves e incluso la muerte de animales y vegetales, pero además, pueden darse graves desequilibrios en la productividad de la zona afectada ya que esa carencia puede convertirse en un factor limitante para el desarrollo de ciertas especies. Hay que tener en cuenta que las sales que aparecen en escasa cantidad pero son muy necesarias a los seres vivos marinos, van a consumirse en porcentajes relativamente altos.
Las proporciones de éstas sustancias en el mar
son variables y dependen entre otros factores de:
1 - abundancia de seres vivos en una zona determinada.
2 - estabilidad de las propias sustancias.
Gases disueltos
Su porcentaje es bastante variable pero se puede afirmar
que disueltos en el mar aparecen todos los gases que aparecen en la atmósfera.
Su proporción depende del intercambio entre el mar y la atmósfera
y de la actividad de los distintos seres vivos (respiración y fotosíntesis).
A nivel general se puede afirmar que las variaciones
de CO2 y O2
son mucho más notables en las zonas superficiales debido a que los vegetales
marinos viven en la zona eufótica. Por otra parte, al ser el O2
más soluble que el CO2, su distribución
es más homogénea en la masa del mar. No se puede olvidar la aparición
de CO2 en forma de otros radicales tales
como Carbonatos o Bicarbonatos, constituyentes básicos de las estructuras
esqueléticas de los seres vivos marinos.
Valores del pH
Los valores de pH en el mar suelen oscilar entre 7.1
y 8.3 lo que significa que el mar es un medio ligeramente alcalino. De todas
formas, los valores más normales para el agua de mar oscilan entre 8.1
y 8.3. Las variaciones del pH se ven influidas por los siguientes factores:
Salinidad, Fotosíntesis (favorece la alcalinidad), temperatura, concentración
de CO2.
Las variaciones del pHen relación con la vertical se producen básicamente en la zona eufótica (0-80 m), y más concretamente en los primeros 50 m. A esta profundidad, los valores de pH son mínimos (7.1-7.3) ya que hay bajas concentraciones O2 y elevadas de CO2. A partir de aquí, los valores de Ph aumentan con la profundidad hasta estabilizarse sobre 8.5
El pH influye en la actividad biológica de las especies y los seres marinos influyen a su vez en el pH por medio de la respiración y de la fotosíntesis. Condiciona también numerosas reacciones químicas marinas que solubilizan o precipitan las sales disueltas que en definitiva son los elementos nutritivos que mantienen los ecosistemas marinos. Influye también en las migraciones de las especies, lo que se explica en el proceso anterior. Esta influencia es uno de los factores determinantes de las características de muchos medios marinos (marismas, estuarios, etc.) lo que condiciona drásticamente la vida en los mismos.